Hace años cuando llegó Lost al primetime de AXN sentí un sincero interés hacia la serie. La caída de un avión en una isla desierta siempre va a ser interesante. Sumémosle a esto la especial atracción que siento hacia la dramatización de desastres de proporciones medianas y mayores. Me gustaron de manera moderada Armageddon, Jurassic Park (la primera), y Dia de la Independencia. También disfruté las primeras cinco veces que ví Viven (luego me incomodó la antropofagia) y cuando me encuentro con alguna de las recreaciones de accidentes aéreos que hacen en National Geographic, me quedo hasta el final.

Pero volvamos a Lost: ví el capítulo 1×01, el 1×04, el1×05 y el 1×07. Más tarde ví el 1×09 pero no entendí lo de la francesa asi que dije “stop. cuando salga la temporada en DVD la consigo”. Y no. Llegaron las temporadas dos y tres y yo hice caso omiso. “Ya me quedan muchos capítulos por ver, ni modo, se me fue”. Hubo sí, siempre, un lugar a la posibilidad de retomar. Cuando me veía en medio de alguna conversación que hablara de los otros o de escotillas o de gente que se moría “en manos” de un chorro de humo negro, yo me alejaba. Y lo hice de manera impecable todos estos años. No escuché ni leí, me mantuve al margen de todo posible spoiler al acecho.
Y este fue el año. Cuando Nanda y yo acabamos las cuatro temporadas de Dr. House quedamos preguntándonos qué más podríamos ver. Estábamos en medio de la huelga de guionistas y no había muchas cosas nuevas en el aire, además veníamos de superar la decepción causada por lo de la tremenda Studio 60 (el regreso glorioso de Matthew Perry), que fuera tristemente cancelada tras el final de su primera temporada. ¿En qué serie podríamos volver a confiar? “algo con futuro!” pedía yo. Mientras decidíamos me puse al día con How I Met Your Mother aunque cuando uno es adicto a las series de tv “ponerse al día” no es bueno sino más bien todo lo contrario, algo muy malo.
Un par de noches después, tras repetir la rutina una vez más y canalear hasta que Nanda decidía simplemente irse a leer y yo caer dormido frente a alguna receta de Elgourmet, llegó la decisión. Íbamos a ver Lost, con todo lo que eso implicaba. A la decisión le siguieron transferencias de proporciones absurdas via Torrent, noches de acostarse tarde pegados al televisor, toneladas de crispetas de microondas (en crispetas una tonelada ocupa un montón de espacio, haga usted la cuenta) y fines de semana sencillamente botados a la basura incapaces de ponerle stop al asunto porque siempre había tiempo para un capítulo más. Y no, a veces no había.
Un mes y dos días nos tomó ver desde el capítulo 1×01 hasta el 4×14. Un mes y dos días en los que nos cansamos de amar y odiar y amar y luego odiar y de nuevo amar a Jack, de pensar que Locke se tramaba algo, que a Sun se le veía muy bonito el traje de baño y que en cambio Kate no estaba tan buena como todos pensaban, que Hurley escondía Snickers en una caleta y que de repente Ben no era tan malo como sus ojos de loco de mierda nos hacían pensar.

3 comentarios
lupeboggs
21|Jul|2008 1A esta historia le falta un final…
muy Lost
Alrevez
21|Jul|2008 2A la final lo que voy a hacer es terminar viendomela de esa forma!
Juan Diego
21|Jul|2008 3prometo el final para cuando termine la serie, por ahora el tema queda en suspenso, como siempre, nada más imaginate el fade-to-black
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