Presione para recibir ayuda

Si algún día pasa por la calamidad de perder el tiquete de parqueadero de Cafam de la Floresta tendrá la oportunidad de conocer a Benjamín. Para conocer a Benjamín todo lo que necesita es: 1) perder el tiquete y 2) bajar a su oficina, en el nivel cero del parqueadero.

Uno entra y Benjamín saluda. Es un tipo amable a pesar de lo absurdo de su trabajo. Él, además de expedir tiquetes de repuesto, es la voz detrás del botón de ayuda de cada una de las máquinas de pago automático distribuídas en diferentes lugares del parqueadero.

La cosa funciona así: alguien siente que la máquina le robó doscientos pesos, presiona el botón de ayuda y del otro lado, desde su oficina en el nivel cero, Benjamín sale al rescate, dando indicaciones a través de un microfonito. Así todo el día en un loop infinito, una especie de servicio al cliente reducido a su expresión más degradante.

Uno casi puede imaginarse a Benjamín físicamente metido dentro de la máquina, hablándole a la gente desde el otro lado de la lata. Aunque sería poco práctico. Máquinas hay muchas y Benjamín hay uno solo.

0
0
  


Comentarios?