Viendo tantas demostraciones de diseño libre y espectacular en galerías de diseño por ahí, sentí la necesidad de hacer algo que estuviera a ese nivel. Quería hacer algo más allá de los límites del diseño corporativo y necesitaba, como siempre, una excusa que me motivara para hacerlo. Entonces pensé que podría ser buena idea hacerme a mi lugar como diseñador en internet.

Entonces mi primer portafolio empezó a tomar forma con algunos proyectos personales, otros hechos para amigos y algo de mi trabajo en Gattaca. Decidí que quería algo impactante pero directo, así que me decidí por un diseño lleno de color y una presentación clara: todo en una sola página.

El resultado ha sido mejor de lo esperado: sólo esperaba divertirme y aprender un poco por el camino pero recibí más que eso. El portafolio tiene, a una semana de su puesta en línea, una cantidad increíble de visitas de todos lados, así como reconocimiento en galerías y blogs de diseño. Bastante bien para empezar.