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Nuevos iPod: Ahora sí, ya en serio

Este mediodía Apple presentó oficialmente la nueva línea de productos iPod/iPhone, lo que por supuesto da suficiente para hablar en cuanto a estrenos y mejoras. El lanzamiento obvio es el iPod Touch: un hermano menor del iPhone que es básicamente el mismo aparato pero sin las características de teléfono y cámara. Por lo demás, podemos decir que es más pequeño, que viene con capacidades de 8GB y 16GB y que cuenta con wi-fi, reproducción de video y pantalla táctil.

La nueva línea de productos iPod

Los iPod que conocíamos hasta hoy se mantienen y avanzan una generación. El iPod Nano tiene el mismo grosor pero ahora es un poco más corto y más ancho, permitiendo ver videos e integrando el feature de CoverFlow y otros lujos a su interfaz, ahora renovada. Está disponible en dos versiones: 4GB y 8GB. En cuanto al iPod Video, ahora se llama iPod Classic y aparentemente lo único que lo pone por encima de los demás productos de la línea es la capacidad de almacenamiento, que va hasta unos impresionantes 160GB. Tanto su interfaz como su diseño (ahora metálico y más delgado) fueron renovados.

Todos los productos mencionados, a excepción del iPod Touch, ya están disponibles. Para ver la información completa sobre cada producto y sus precios, recomiendo darle una visita al site de Apple, que ya los promociona desde la mismísima página inicial.

Soundsnap: comparte efectos de sonido

Soundsnap es una plataforma donde los usuarios pueden compartir efectos de sonido grabados por ellos mismos y ceder los derechos para que otros usuarios de la red que estén buscando sonidos de ambulancias, impresoras de punto o bebés llorando, puedan descargarlos en diferentes formatos sin ningún costo. Por supuesto que el espíritu de la cosa sería que uno, en agradecimiento, grabara sonidos y los compartiera, aunque no todo el mundo tiene los recursos técnicos para hacerlo con una calidad decente.

SoundSnap

Aparte de la gran cantidad de sonidos que se pueden descargar, tienen ventajas como un buscador para todo el catálogo y un reproductor embebido en la página para escuchar los sonidos antes de decidirse por uno u otro.

Tomorrow never knows y la psicodelia

Según John Lennon, fue Tomorrow never knows la primera canción psicodélica que hicieron los Beatles. Ésta aparecía cerrando el disco Revolver aunque, curiosamente, fue la primera en ser grabada, el 6 de abril de 1969. El título corresponde a una frase que George Harrison repetía todo el tiempo y a la que los Fab Four atribuyeron quizás demasiadas connotaciones filosóficas.

The Beatles en Abbey Road

Sin que nadie lo supiera, el campo para la creación de este tema se empezó a abonar en 1965, año en que conocen a Timothy Leary y prueban por primera vez el LSD. En este punto su discografía se parte en dos. De Revolver en adelante se hace evidente un interés por experimentar diferentes posturas, tanto en lo personal como en lo artístico.

En cuanto a lo musical, se trata de un cambio en la estructura y en la composición, pero sobretodo en el sonido. Dado que con los equipos utilizados en esos días no era fácil producir y grabar sonidos realmente nuevos, si se querían hacer cosas que la gente sintiera que no había escuchado nunca, sonidos que parecieran de otro planeta, había que hacerlo de la manera más artesanal.

La grabación de este tema que abre el periodo psicodélico del grupo de Liverpool, se inicia cuando John volando en ácido lee partes de El Libro Tibetano de la Muerte, las graba y luego las reproduce en sentido inverso. A la par, la tarea de cada integrante del grupo fue inventar y grabar ruidos poco ‘humanos’ bien fueran producidos con su cuerpo o con todo objeto que se pudieran encontrar, con la única condición de que no fuera un instrumento musical.

Todos estos sonidos fueron mezclados dentro de la canción en sentido correcto o inverso y a diferentes velocidades. Efectos parecidos se aplicaron de manera rudimentaria a la voz y a las guitarras. Se grabaron loops y se generaron ecos y feedbacks con parlantes que tenían en el estudio. Al final se usaron 16 carretes de cinta, todo con un fin que John le hizo saber más adelante a su productor George Martin: quería sonar como el mismísimo Dalai Lama.

Inserto de Youtube (después del salto) el video correspondiente a la remezcla realizada el año pasado como soundtrack para el show Love del Cirque du Soleil. Vale la pena ver el resultado final. En el track aparece Tomorrow never knows fusionado con Within you without you, por seguir en la onda.

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Charlotte Gainsbourg, hija londinense de Serge (Serge Gainsbourg, no Otto Serge), se conoció primero por protagonizar un escandaloso videoclip donde cantaba en una cama con su padre cuando tenía apenas 13 años (ella).

Lo más reciente que se había sabido de ella era acerca de su carrera como actriz, entre lo que se destaca su reciente actuación en la película de Michel Gondry, The Science of Sleep, que protagoniza junto a Gael García.

En medio de todo eso, el año pasado se hizo un disco producido entre otros por los franceses de Air. El disco se llama 5:55 y suena muy interesante a pesar de que se deja respirar bastante de Air entre las voces de Charlotte.

Para ver en YouTube: Charlotte canta The songs that we sing junto a Neil Hannon en el programa francés Taratata.

Superstition

Estaba escribiendo un texto laargo y aburrido por ahi, y me acordé del blog, de esos dias cuando escribia textos laargos y aburridos. Estaba sonando Superstition de Stevie Wonder que es una buena musica de fondo cuando uno quiere recordar esas épocas que no vivió por el sencillo detalle de no haber nacido.

Es una canción que me hubiera gustado descubrir en la radio, grabarla en casette, copiar la letra en un cuadernito y depronto imitar en un teclado ese groove que hace Stevie durante toda la canción y que, adivino, es lo que lo hace a uno mover el piecito cada que suena. Y es que por aquí suena bastante seguido, es la favorita de este servidor a la hora de tender la cama y recoger la ropa sucia. Es un himno para ese tipo de actividades.

Esa canción suena y me lleno de gratitud con el negro Maravilla por haber concebido tanto ritmo y sabrosura, y me siento culpable y recuerdo el día que descubrí de manera tardía su ceguera. Ese descubrimiento fue como adquirir una nueva dimensión del artista al otro lado, la persona, el héroe…. y es darse cuenta de que cuando el tipo cantaba “Is’nt she lovely” era a lo bien, no era retórica, no era por joder.

Superstition en vivo

Emmanuel Horvilleur - Onda

Lo primero que se conoció de Emmanuel Horvilleur fueron sus trabajos grabados bajo el nombre de Illya Kuryaki and the Valderramas, dúo que conformó con Dante Spinetta hasta el año 2001. El repertorio de IKV se oscilaba entre el funk, el rap y el rock a unas velocidades a veces incomprensibles, a veces insoportables. De esa época rescato especialmente el concierto acústico para MTV titulado Ninja Mental, donde grabaron en vivo y con arreglos nuevos 9 temas de discos anteriores y dos temas nuevos.

Por lo demás, de Illya me gustó alguna que otra cosa, con la excepción de 3 o 4 canciones que me llegaron al alma y unas 30 o 40 que todavía no soporto.

Luego de eso me desconecté de Dante y de Emmanuel casi por completo. De Emmanuel supe que ha grabado dos discos como solista sin mayor repercusión. El segundo de esos discos, grabado el año pasado, se llama Rocanrolero. Está lleno de funk y rock que me han resultado bastante normales dentro de lo poco que lo he escuchado. Pero en medio de toda esa música más bien normal, se destaca un tema que parece sacado de otro disco.

Onda es un tema pop, suave, dulce, meloso pero que tiene ese nosequé indefinible que una canción debe tener para pegar donde debe pegar. Escuchando Onda uno descubre que cuando los jovenes Illya Kuryaki grababan canciones hermosas como Virgen de Riña o Jalea, no era que el papá (el de Dante) les hubiera hecho la tarea.

Julieta Venegas - Andamos Huyendo

Yo amaba a Julieta Venegas. Amaba de la forma que hoy amo a mil cantantes de pop, folk, jazz, rock, electrónica, bossa nova, tango o lo que sea. Julieta fue una de mis consentidas, una de mis defendidas, uno de mis ases bajo la manga cuando nadie la conocía.

Amaba. Ya no. Su tercer disco, ‘Si’ ya marcaba el camino que la mexicana iba a tomar en adelante. Una vez dado ese paso, nunca más. Cuando a uno le pasa algo asi con uno de sus consentidos en la música, la literatura, el cine o lo que sea, lo mejor es tratar de quedarse con el buen recuerdo de lo que uno valoraba de esa cosa.

En este caso, yo escucho hasta el cansancio los dos primeros discos de Julieta: ‘Aqui’ y ‘Bueninvento’, que para mi son como dos joyitas raras, exóticas, amorfas, absurdas. Discos llenos de fuerza y melancolía, de pianos que golpean y acarician, de melodías injustificables y letras que encajan ahi a los trancazos.

Lo demás fueron algunos aciertos aislados, la canción tributo a los ‘Tigres del Norte’, la de ‘Amores Perros’, la de ‘María, llena eres de gracia’… algunas de las más poperas de ‘Si’ incluso. Pero de la vieja Julieta, mi Julieta, la de las ojeras, la de cara pálida, la de los vestidos largos, la de la fuerza, la de la música, nunca más.

Bossa Nova es la traducción en portugués de New Wave en inglés y de Nueva Ola en español. Cada uno de estos movimientos musicales fueron en su momento, y son aún hoy, músicas totalmente distintas. Ahora, si queremos añadir una traducción más, en francés: Nouvelle Vague, la cosa se vuelve menos coherente todavía.

Nouvelle Vague nace hace unos años en Francia como un colectivo liderado por el productor Marc Collin quien agarró su libreta de teléfonos y convocó a cantantes femeninas de ambos lados del atlántico (entre ellas Camille), para que vinieran a grabar con él algunas versiones nuevas, medio chill-out, de clásicos del punk/new wave de los 70’s y 80’s, versionando en primer lugar temas de bandas como The Clash, Joy Division y Depeche Mode, entre otros, dando como resultado un buen disco para poner de fondo en cualquier fiesta animada (sin demeritar, que aún encajando en esa denominación, sigue siendo bastante bueno).

Para este año, Collin reduce el grupo, basándose en la gente que estuvo de gira los dos años pasados, y graba Bande A Part, un nuevo disco mucho más elaborado, saliéndose por momentos de la fórmula de moda (guitarra + percusión electrónica + voz femenina bonita) y llega un poco más lejos.

Hiromitsu Agatsuma - Yuu

El Shamisen es el instrumento músical japonés por excelencia. Cuando uno piensa en música japonesa, es el sonido del shamisen el que empieza a reproducirse mentalmente. Es un instrumento de 3 cuerdas más parecido a un banjo que a cualquier otro instrumento conocido, que era construído tradicionalmente en madera, luego en lata.

Pero el más reciente avance en la historia del instrumento es su versión eléctrica, que ha posibilitado de alguna manera el acercamiento de la música tradicional japonesa a este lado del mundo, llegando a ser fusionada incluso con ritmos electrónicos. Como muestra de eso, hay algo en los compilados Asian Lounge.

El de hoy es uno de los interpretes más representativos del shamisen moderno, llamado Hiromitsu Agatsuma, quien intenta fallidamente fusionar los sonidos del instrumento con música electrónica, pero que entre otras cosas, tiene temas más acústicos y que conservan algo de la esencia original de la música japonesa, acompañados con sonidos más familiares para nuestros oídos, como el del piano

Uno de esos casos es el tema Yuu. Empieza muy suave y a la altura del minuto 2:00 se pone un poco más salvaje.

Gomez es un grupo británico alternativo que logra un sonido interesante sin recurrir demasiado a la música electrónica o instrumentos extraños traídos de la india o hechos con vegetales. Para mí son una síntesis de música de los años 90 pero todavía siento que si digo eso dejaría cosas por fuera, así que mejor no lo digo.

Gomez trató de entrar un par de veces en mi vida. La primera hace 3 años, escuchando el programa de Alvaro González en la Radiodifusora Nacional, sonó alguna canción que no recuerdo bien y apenas escuché una trompeta apagué el radio.

La segunda vez, hablando de música con una niña después de un concierto. Estábamos en la rutina de que yo le decía un grupo y ella lo conocía y luego ella me decía uno y yo lo conocía y eso nos acercaba de alguna manera que no puedo explicar. Por eso cuando me preguntó si había escuchado Gomez yo sin pensarlo demasiado dije “claro, me encantan las trompetas”. Hizo mala cara y el resto de camino se perdió entre las gotas de agua en la ventana del taxi.

Ya tengo todos los discos y la trompeta por ningún lado. Aún así, sin trompetas, pitos ni flautas, hay cosas chéveres.