Hoy salí de mi casa y las tres primeras personas que me crucé fueron cuatro niñas divinas, luego me subí a un bus camino a la universidad y solo había hombres, cuando me bajé del bus me crucé con tres negros y una cuadra más adelante con cinco monjitas.
De alguna forma fue como si a alguien se le hubiera olvidado revolver el mundo antes de destaparlo esta mañana.
