Hay espejos que caminan.
De vez en cuando me cruzo con alguno por la calle, aunque ninguno parece querer saludarme.
No los culpo, yo en su lugar haría lo mismo.
Retomando el tema de los dichos y refranes… esto es algo que realmente me quita el sueño. Y es que en realidad, hay muchos de estos dichos tan populares que se escuchan todo el día y que hoy por hoy ya resultan absurdamente anacrónicos. Veamos por ejemplo un caso conocido que debería ser actualizado no mañana, ni pasado mañana. Esto tiene que ser actualizado hoy: “Con la vara que midas serás medido”. Mierda, ¡estos tipos se estaban midiendo con varas!… no había una cinta métrica, un decámetro, una regla, nada…
Todo parecería indicar el origen del refrán en los primeros días del cristianismo, lo que me lleva a pensar que los pocos conocedores del alfabeto, que por esos días no eran muchos, estaban divididos en dos grandes grupos o comités:
Estaban unos, los del primer grupo… ellos eran los que escribían la Biblia en cómodos horarios de 8 a 6 con almuerzo de 1 a 2 de la tarde. De vez en cuando llegaba tarde uno de estos profetas con una visión de jinetes (”sí, buenas, vengo de parte de Jesus, que pa lo de la Biblia”) y entonces alguno de los del equipo tenía que quedarse tomándole nota al viejo loco un par de horas extra, por supuesto bien pagas.
Mientras tanto, por otro lado estaban los del segundo grupo, pobres tipos atormentados, malolientes, desgarbados, flacos, ojerosos, cansados y sin ilusiones, ellos tenían unos horarios terribles a doble jornada y horas extras no pagas. El almuerzo lo tenían que llevar escondido entre las mangas de sus batas ya que no había ni bolsillos por aquel entonces.
Estos últimos, a pesar de las condiciones terribles en que vivían, tenían una misión no menos importante que los del primer grupo. Sobre sus hombros recaía la responsabilidad de escribir cosas que hicieran que los hombres de los días entre ese día y el día de hoy tuvieran la posibilidad de hacer un llamado a la reflexión por medio de un recurso tan práctico como el que hoy es tema de esta discusión: el refrán.
Dormir es una buena forma de desplazarse en el tiempo.
Morir podría ser otra, quién sabe…
