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October, 2008 » Artículos

ParaVer += ‘Ghost Town’

Si a uno le gusta The Office le gusta la versión original de la BBC, donde el jefe no era Steve Carell (que no lo hace mal) sino Ricky Gervais. Fue este señor, escritor y comediante inglés quien vendió su idea para que hicieran la serie también de este lado del océano. Y no contento con eso se vino con ella y gracias a eso cada vez es más fácil encontrárselo por ahi en una pantalla cualquiera.

Ahi está, por ejemplo, protagonizando Ghost Town. Es otra película para agregar a la lista de estar pendientes y que uno diría tiene futuro nada más por estar el tipo actuando al lado de Greg Kinnear y de Téa Leoni. Ya veremos. Por ahora el trailer, ojo al detalle de la cancioncita de los Beatles.

El hit del blip

A principios de los 90 yo quería ser discjockey (ojo, no DJ, discjockey de radio). Vivir rodeado de aparatos, tener toda la música que quisiera, ir gratis a conciertos y que me pagaran por eso eran ventajas que superaban el ideal de lo que quería para el resto de mi vida. Yo quería ser discjockey pero no sólo eso: Yo quería ser Deysa Rayo, por razones que trascienden lo (tran)sexual y que explico a continuación.

blip.jpg

Deysa tenía un programa en Radioactiva que pasaba luego de la medianoche en el cual ella, quizás libreteada por alguien con mejor gusto (lo entiendo ahora), pasaba toda la música ‘rara’ que no cumplía con las condiciones para sonar en horarios más normales. Era esto un desfile de b-sides y de nombres raros que uno sabía, iban a sonar sólo una vez. Yo, ante el riesgo de que me gustara una canción y no pudiera escucharla nunca más, dormía con el dedo índice en el rec y el corazón en el play.

Lograr acceso a ese universo musical casi infinito, saber por dónde es que se llega a los tracks detrás del single y tener la posibilidad de compartir todo eso con la gente del otro lado eran, en tiempos de los Caballeros del Zodiaco, el poder más tentador que cualquiera pudiera venir a ofrecerme.

Luego llegó internet y nació el mp3 y todos tuvimos el poder. Evolucionaron las cosas para que pudiéramos tener acceso a la música que quisiéramos y de cualquier forma logramos que los demás se enteraran por el medio que fuera. No importa si son comentarios ocasionales, un tagline en Messenger, menciones al final de cada post, perfiles en last.fm, reseñas completas en nuestros blogs o incluso llegar a montar un blog de música o una emisora online. Todos escuchamos la mejor música del mundo y todos queremos que los demás se enteren de lo que se están perdiendo.

Es por esto que blip.fm nos resulta tan sexy. Se dieron cuenta de esos discjockeys noventeros que todos llevamos dentro y mezclaron lo mejor de los blogs, twitter, los playlists y las emisoras online para que todos podamos con un par de clics compartir la música que nos gusta. Si tratara de explicar este servicio para quienes no lo conocen, tendría que escribir un texto técnico que no tengo ganas de escribir, pero que valga esto como recomendación para que lo prueben.

Y mejor probarlo rápido. Blip por ahora es pequeño y no parece estar en la mira de las discográficas pero crece a un ritmo acelerado. Apenas asome su cabeza y quede a la vista del radar, morirá. Y asi será, porque las cosas funcionan así pero sobretodo porque sencillamente es demasiado bueno para ser verdad.

Working together

A propósito de oficinas, este video bonito de esta canción bonita que hace Gonzales, un señor que entre otras cosas es el responsable de la producción del disco anterior de la -más popular- Feist.