A Vladimir lo conocí a principio de este año cuando me invitó a participar en el rodaje de un comercial. Luego me invitó una segunda vez y me di el lujo de decirle que no. Mentira. Decir “no” fue una completa idiotez, cosa que confirmé luego al ver el resultado.

Vladimir es de apellido Durán y tiene con su hermano una productora que les gusta llamar Imaginaria Films y que ha sido premiada varias veces, incluyendo dos años seguidos como Mejor Productora y Mejor Director en los premios El Ojo de Iberoamérica.
En Imaginaria hacen comerciales como es debido y luego de un tiempito uno empieza a reconocer su estilo cuando los ve en tv asi de forma casual. El más reciente no lo he visto todavía en tv pero me lo encontré en el blog de Vladimir y me pareció tan bonito que dije “qué importa que Bancolombia sea una mierda. El comercial es tan bueno que se las arregla por sí solito”.
Ojo a la música y al estilo tan YellowSubmarine de los dibujos, sobretodo cuando arranca el submarino mariachi a pasear por Bogotá. Para saber quienes fueron los cómplices de Vladimir, pueden ver la ficha técnica completa.
Gacetilla es una iniciativa liderada por Sergio García, Javier Moreno y Fidel Ramírez y en palabras de ellos mismos se trata de “un proyecto que agrupa varios ríos de noticias, estilo Digg o Reddit, especializado en asuntos específicos (Colombia, Literatura, Cine,…). La idea detrás de Gacetilla es facilitar el acceso a notas interesantes sobre estos temas que usualmente se pierden entre la maraña informativa y la basura mediática, así como generar discusiones al respecto. También pretende visibilizar medios regionales y nuevos medios (blogs y e-revistas, por ejemplo) equiparándolos a los ya establecidos”. Lo interesante es que son los usuarios quienes destacan artículos encontrados en la web y Gacetilla se encarga de indexarlos y generar el espacio para la discusión alrededor del tema.

Esta semana tuve la oportunidad de participar temporalmente en el proyecto y pude hacer mi aporte diseñando un nuevo logo y creando un par de aplicaciones del mismo (favicon y banners). A decir verdad el trabajo fue poco y al final el cambio consistió simplemente en crear un logosímbolo y replantear la tipografía ajustando un poco el kerning y las ligaduras.
Espero que este no sea mi último aporte, pero sobretodo espero que les vaya bien. Me parece que la iniciativa es buena y sobretodo se siente bonito ver que se hagan cosas de este tipo (y sin intereses económicos) desde Colombia, donde para la mayoría de los usuarios de internet la web social no llega más allá de mandarse pescaditos en Facebook.

Pieza de revista producida por Leo Burnett para la consola portátil Nintendo DS.
Me llegó una invitación para la beta privada de Hulu, sistema en el cual, gracias a la alianza entre NBC y News Corp. es posible ver por demanda capítulos de series en buena calidad y en un futuro incluso películas completas y videos contribuídos por los usuarios registrados (campo donde quizás pretendería competir contra YouTube).

El diseño es bastante claro y sencillo. Los videos aparecen en un reproductor con formato de cine y pueden ser ampliados a pantalla completa. En cuanto a contenido están bastante bien y ya están disponibles capítulos y clips de series como Family Guy, Heroes, 30 Rock, Late Night With Conan O’Brien, The Office, Los Simpson, etc.
Hasta ahi todo bien. Entonces hago clic para ver el segundo capítulo de la segunda temporada de 30 Rock y es ahí cuando me estrello con la cruda realidad. El servicio está restringido solo para usuarios dentro de los Estados Unidos, limitante que ya habíamos visto antes en servicios maravillosos como Pandora.
Puede ser que se trate de una restricción impuesta por los proveedores de cable de todo el mundo que se niegan a pasar por televisión capítulos que ya han sido puestos oficialmente a disposición de todo el mundo meses atrás. De ser así podríamos estar anticipandonos a decir que los usuarios del resto del mundo nunca vamos a tener acceso a esta plataforma y que nos tocará seguir conformándonos con lo que el torrent provea.
Desde mi actualización casi simultánea a Windows Vista y Flash CS3 venía sufriendo por lo mal que se llevaban. Entendía que ocurriera así con la versión previa de Flash dado que no fue desarrollada pensando en correr sobre Vista, pero lo de ahora era inadmisible, por decirlo de alguna manera.

Yo todavía no sé si esa lentitud al usar el editor de ActionScript o tratar de modificar un MovieClip eran un problema exclusivamente mío producto de la suma de tres o cuatro variables indeterminadas que conspiraban a favor del pésimo rendimiento o si todo era culpa de una poco conveniente alineación de la tierra con el sol. El caso es que busqué en todos lados y le pregunté a varias personas alrededor y el problema, en el caso de los demás, no parecía tan crítico.
Y como no apareció solución, probé. Ya hacía un par de meses había deshabiltado Aero y esta vez, ante el desespero probé medidas más desesperadas. Instalé a ojo cerrado un programa para mejorar el rendimiento del sistema operativo que funcionó bastante bien en términos generales pero que no resolvió mi problema específico.
Casi a punto de devolverme a XP y tras jugar a prueba y error con algunas configuraciones dí con una solución:

Esta es otra de esas entradas que no tienen mucho sentido, asi que no alargo el tema porque igual no se va a entender. Que quede así no más, aunque sea por dejar una señal aqui en este punto del calendario.
Los sonidos
Creo identificar una línea que une a instrumentos musicales como el ukulele, el charango, la mandolina, el banjo y hasta el muy japonés shamisen. Producen un sonido que hace las veces de guitarra acústica y agregan un algo adicional que no sé definir que logra que la canción gane en calidez y hace la experiencia en general un poco más sobrecogedora. Ejemplo de esto puede ser la versión de Somewhere over the rainbow de Israel Kamakawiwoole, el jingle del comercial del beso de MercadoLibre (que no pertenece a ningún disco sino que fue una música hecha especialmente para el anuncio) e incluso un buen porcentaje de las canciones de Gustavo Santaolalla, que para ser precisos, están acompañadas por un pariente del charango, llamado ronrroco.

Acepto que el sonido de estas canciones (y de otras que no llegaron a mi memoria en el momento de escribir esta entrada) me pega en un punto débil que debo tener quién sabe donde y que se me reactivó cuando pasaba por kompoz.com.
La explosión
Un tipo en Amsterdam escribe una canción en borrador: sugiere una armonía en el piano y tararea una primera idea de la melodía. Como no le sale muy bien el inglés, no se anima a escribir una letra. De cantarla ni hablar, entonces “deja hasta ahí”: graba las pistas y las sube a kompoz. Dos días después, otro tipo en San Francisco toma la música de piano y graba encima una melodía corregida con una buena letra y una voz decente. La cosa ya suena bien y más gente se une. Alguien desde Sao Paulo se anima a sumarle batería y aporta un toque exótico incluyendo algún instrumento de percusión usado por indígenas del Amazonas brasilero.
A eso muchos le dicen “canción”. Y mientras 50 ó 200 ó 1.000 personas por todo el mundo la escuchan en su iPod y la cantan en la ducha, hay unos 3 ó 10 tipos que siguen agregándole cosas. Sugerir estas formas de creación como un estándar a futuro es una idea pretenciosa pero sobretodo estúpida, sin embargo no deja de ser un método muy constructivo en cuanto a la creación y muy exitoso en cuanto a la difusión. Prueba de eso es que yo sea fan de un tipo que se hace llamar Phatmonkey que dice estar ubicado en un lugar llamado “Tring, Hertfordshire, United Kingdom”.
El ukulele de Phatmonkey
A Phatmonkey en la casa le dicen Ben, lo de llamarse Phatmonkey no es más que una excentricidad. Cuando niño era más bien inquieto y uno de sus rasgos característicos fue esa increíble habilidad para hacer ruido. Su papá, que era marinero y que casi nunca estaba en casa, le trajo en uno de sus viajes un ukulele que tenía unas palmeritas pintadas en la parte de adelante. Por su lado la madre, que sí tenía que aguantarse al niño a diario, odió el regalo. Para hacer más soportable el ruido infernal se vio obligada a contratar un profesor de guitarra con dedos pequeños que pudiera enseñarle en el ukulele dos o tres acordes coherentes con los cuales el niño pudiera jugar a hacer canciones.
Poco tiempo después, ya en la adolescencia, Ben se convirtió en el mejor intérprete del ukulele en su natal “Tring, Hertfordshire, United Kingdom”. Un par de meses más tarde se convirtió también en el único, luego de que descubrieran que el ukulele de Ralph Barkley no era un ukulele sino una guitarra de proporciones reducidas. Para muchos la diferencia entre los dos instrumentos hubiera sido obvia, pero hay que tener en cuenta que para esa época, en “Tring, Hertfordshire, United Kingdom” no sabían tanto de ukuleles como de molinos de harina.
Todo viene a colación
Phatmonkey escribió una canción llamada Year of the dog, grabó una pista de ukulele y una pista con la melodía para subirlas finalmente a kompoz. Doce personas hicieron luego algún aporte: le agregaron arreglos en piano, sumaron la percusión y remezclaron todo. Aquí entro yo: encuentro la canción, la escucho y me enamoro de como suena. Entonces reconozco el ukulele y creo identificar una línea que lo une a otros instrumentos musicales como el charango, la mandolina, el banjo y hasta el muy japonés shamisen. También con el ronrrocó de Santaolalla, por cierto.
Phatmonkey - Year of the dog

Otra vez de noche en la oficina. Me lo repito como un mantra y casi hasta me hago un post-it que diga “si llego temprano es para no salir más de las seis” pero hoy las razones para quedarme son otras. La importante es que está lloviendo como acostumbra llover en Bogotá cuando es Halloween o Dia de las Velitas o cuando el calendario presiente que se va acercando a cualquiera de esas dos fechas.
Odio la lluvia vista desde abajo pero también de lado e incluso a través de una ventana. Opino que nadie debería verse obligado a caminar bajo chorros de agua que caen como caprichosamente del cielo y me declaro incapaz de llamar a la tienda del barrio a que me traigan la leche y los huevos del desayuno mientras afuera está cayendo un aguacero.
Hoy, sin embargo, hay un airecito a tristeza que da como para salir caminando hasta Transmilenio (despacio como si no me importara) y dejar que me caiga encima el agua que me tenga que caer, pero al final no me animo. Supongo que hace falta ser un tipo más existencialista y oscuro, músico de pronto, gótico tal vez. O de repente tener más ropa de lana y al menos uno o dos discos de Silvio Rodríguez…
La sola idea me aterra. Hoy mejor pido taxi.
Desde la semana pasada está circulando el nuevo comercial de Sony Bravia, que ya nos había sorprendido un par de veces antes. Esta vez, bajo la dirección del argentino Juan Cabral cientos de personas trabajaron haciendo conejitos de plastilina y otros tantos en la producción filmada enteramente en stop-motion. La música de She’s a Rainbow de los Stones le queda de maravilla.
Un sólo defecto: los conejitos por la ciudad y hasta el tsunami, son una copia.
Via: gizmodo.es
Hace días, luego de actualizarme al Blend 2 September Preview intenté compilar y previsualizar proyectos existentes e incluso proyectos creados desde cero en esta versión del producto. Sin embargo, cada vez que trataba se me presentaba el siguiente error:
error MSB4126: The specified solution configuration "Debug|MCD" is invalid. Please specify a valid solution configuration using the Configuration and Platform properties
La única solución la encontré luego de un par de horas escarbando entre los foros y knowledge bases de Microsoft. Es tan sencillo como abrir el editor de registro (Win + R y ahí escribir Regedit) y ahí buscar la ruta llamada HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\Control\Session Manager\Environment y una vez allí, eliminar la variable PLATFORM. Luego de esto, cerrar el editor de registro y reiniciar la máquina.
